El pasado viernes 10 de diciembre, día internacional de los Derechos Humanos, los desconectados de los servicios públicos de diferentes barrios y comunas de Medellín, decidimos salir nuevamente a las calles y tomarnos los espacios públicos para denunciar nuestra situación de vulnerabilidad y de violaciones a nuestros derechos humanos fundamentales como la dignidad, el agua potable y la energía eléctrica.
La ciudad hoy tiene 30.000 hogares desconectados del agua potable y 42.000 desconectados de la energía, además otros 35.000 que tienen que consumir energía prepago, pero que siguen siendo desconectados; por eso salimos a la calle para visibilizarnos y contarle nuestra situación al resto de la ciudad.
Con esta acción directa noviolenta quisimos evidenciar la injusticia que representa invertir más de 8 mil millones de pesos en alumbrados navideños, mientras en nuestras casas no podemos prender ni un bombillo, porque estamos desconectados. Por lo tanto exigimos se invierta en la condonación de nuestras deudas, ya que no tenemos con qué pagarlas.


